"Lo que vimos en el campo es un equipo que sabe lo que quiere," mencionó el entrenador después del último encuentro. Bajo su dirección, Atlas ha mostrado una clara evolución táctica. La formación ha cambiado de un tradicional 4-4-2 a un más flexible 4-3-3, permitiendo a los jugadores adaptarse a situaciones de juego diversas.
Una de las claves ha sido la versatilidad del mediocampo. Jugadores como F. Leiva se han adaptado a este nuevo sistema, aportando tanto en la fase defensiva como en la ofensiva. Hemos visto cómo el equipo ha podido construir jugadas desde el fondo, optimizando la posesión. Esta táctica ha dado lugar a un notable aumento en el número de tiros a puerta en los últimos partidos.
Atlas ha registrado un promedio de 15 tiros por partido, lo que no es casualidad. La combinación de presión alta y una defensa sólida ha limitado las oportunidades para los rivales. En el encuentro contra Independiente, el equipo logró mantener la posesión el 63% del tiempo. Esta estadística muestra la eficacia del sistema implementado.
La adaptación de los jugadores también ha sido notable. Con una plantilla joven, cada jugador está aprendiendo la importancia de la dinámica de equipo. La dirección del club aprecia este cambio y está ansiosa por ver cómo se desarrollará en el futuro: "Todavía tenemos mucho que mejorar, pero estamos en el camino correcto."
Atlas Hub