Este año, Atlas ha optado por un enfoque agresivo en su juego, empleando tácticas de presión que han rendido frutos. Durante los primeros 12 partidos, se ha vuelto evidente que su sistema de presión alta ha desconcertado a varios oponentes. Solo en los últimos tres encuentros, han logrado recuperar el balón en el campo rival en un 65% de las veces. Efectividad del pressing en el campo Las estadísticas muestran que al presionar a los rivales de manera efectiva, Atlas ha generado múltiples oportunidades de ataque. En la victoria frente a Newell's, su presión alta resultó en al menos 8 situaciones de gol. Jugadores clave como F. Leiva y otros mediocentros han tenido un papel vital en esta estrategia, siendo los encargados de cortar las líneas de pase y forzar errores.

Sin embargo, no es solo el ataque el que ha mejorado. La solidez defensiva también ha crecido, pues recuperar el balón alto significa menos tiempo para que los adversarios se organicen. Esto ha permitido que Atlas mantenga su portería a cero en dos de sus últimos cinco partidos.

A medida que avanza la temporada, los rivales estudian más detenidamente el estilo de juego de Atlas. La pregunta es: ¿podrán adaptarse a su sistema o se verán forzados a cometer errores? Aunque la intensidad es desgastante, el esfuerzo del equipo ha mostrado ser efectivo, lo que genera optimismo en la afición.