"No hay duda, somos un equipo en crecimiento," dijo Leiva tras la última victoria. En los partidos recientes, su influencia ha sido clave. En la victoria contra Racing el pasado fin de semana, su control del juego dijo mucho sobre su madurez. A medida que avanza el campeonato, es evidente que su papel es fundamental.

Con una media de 70 pases completados por partido y una tasa de éxito del 88%, su visión en el campo ha tenido un impacto inmediato en el rendimiento del equipo. Leiva no solo se destaca por su habilidad para recuperar el balón, sino que también distribuye el juego eficazmente, creando oportunidades para los delanteros como nunca antes.

La afición ha notado su esfuerzo. En el estadio, muchos coreaban su nombre después del partido, reconociendo que su entrega es maracada. Este reconocimiento es esencial para un jugador que se esfuerza en alzar al Atlas entre los primeros. La conexión con el público es vital, tal como lo expresa: "Jugar aquí es especial, la energía del estadio te mueve."

Por supuesto, no todo es perfecto. Con el cierre del mercado de fichajes, el club deberá evaluar si retenerlo a largo plazo. Sin lugar a dudas, F. Leiva está en el camino correcto para convertirse en un ícono del club.